jueves, 26 de mayo de 2011

¿Lucha contra los elementos o equilibrio armónico?

Se dice que la vida es una simple lucha contra los elementos y en lo que consiste es en la adaptación al entorno, a todo lo que acontece a nuestro alrededor.
Nuestro cuerpo tiene la capacidad de resistir o de amoldarse a todo tipo de condiciones externas de forma que se transforma o se producen unos cambios internos en el organismo para superar las condiciones dadas. Cada uno a su manera. El apoyo de las personas que nos rodean es fundamental, por lo menos en nuestra especie.
También es considerado que el cuerpo tiene un aguante, unos límites de adaptación, que cuando son superados ya no se puede hacer nada.

Afortunadamente tenemos la capacidad de elección de adaptarnos a situaciones concretas, de adaptarnos a lo que nosotros queremos, sean ya climatológicas, sean geográficas, sean topográficas, sean sociales y un largo etc, y si no pa eso no lo hacemos.
Como seres pensantes que somos, tenemos la capacidad de adaptar el ambiente a nuestras necesidades o incluso ayudar a adaptarse a su manera a otras personas. Esta capacidad pensante hace que no evolucionemos fisicamente como manera de adaptación a nuestro entorno. Quizás, bueno, me atrevo a confirmar, que la única adaptación física que tenemos es debido a unos condicionamientos estéticos y culturales que no son más que intereses viciados y circunstanciales de cada época. Es comprensible, desde que progresivamente se fue desarrollando el intelecto a lo largo de la historia del ser humano, evidentemente, llegar a donde estamos. Es una forma también de adaptación, no al entorno físico, sino social. Es una forma de sobrevivir entre nosotros mismos.
Como seres pensantes que somos, una de las cosecuencias es estar orgullosos, sin tener que mordernos, de marcar "el espacio vital" (este concepto me da nauseas, quizás por la historia que tiene).


Como seres pensantes que somos, tenemos la capacidad de abstracción, tenemos la capacidad de que ciertos estímulos, sino casi todos, que tienen su origen natural o "mental", subrayo mental en tanto que derive de una persona (a qué os recuerda lo de "subrayar"?), los podamos percibir y que saquemos, que originemos ciertas ideas que nos supongan un conocimiento para poder obrar o no, en nuestra interacción con el mundo. Todo ésto es un ciclo que revierte en si mismo a modo de mítico feedback.


Con este rollo, digo que somos capaces de transmitir emociones y sensaciones, digamos vibraciones que repercuten en el organismo ajeno y actuamos en consecuencia de ello. Nuestra predisponibilidad a la acción a corto plazo se ve afectada por un conjunto de estímulos mentales externos, al mismo tiempo que nosotros mismos también creamos y transmitimos los estímulos mentales consecuentes. Toda esta marea de "vibraciones", toda esta nube de sensaciones, unos dicen "energía", anteceden y generan situaciones al mismo tiempo que las modifican, pudiendo llegar a desestabilizar una atmósfera dada. Se produce en este punto, un desequilibrio de la armonía, de una tranquilidad en un determinado momento que incluso puede trastornar los momentos sucesivos.
La tranquilidad es algo fundamental, y cuando se ve afectada, influye en las decisiones, en la ejecución y por lo tanto en el resultado esperado.

Y digo todo este rollo (me reitero), para aplicarlo al deporte de la escalada, y más aún, la escalada en alta montaña. Una cordada, un grupo de seres pensantes o quasipensantes..., sus relaciones, la interacción, el fluir de sus pensamientos, el intercambio de idéas, y más aún, los sentimientos que no se expresan de forma consciente y que afloran en todo momento. Todo influye en la decisión, ejecución y por lo tanto en el resultado. A nivel individual como colectivo.
La armonía solo se gana con la combinación adecuada de todos estos elementos. Y esta armonía, creo yo, es la clave del exito. El éxito es pasarlo bien todos. Subrayo todos. Y llegar sanos y salvos al hogar. Y así sucesivamente. Subrayo sucesivamente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada