lunes, 9 de junio de 2014

Cepeda

Este pasado jueves queríamos retomar la escalada clásica subiendo a Urriellu. A las 8:30 h quedamos en Posada de Llanes, tomamos un café y a eso de las 10:30 nos pusimos a caminar hacia La Vega.

En 1'40 llegamos al refugio donde tomamos un pinchín de chorizo, solos con Sergio, con el que estuvimos un rato charlando y que nos comenta que de momento había muy poca gente por allí arriba, de hecho para ese jueves y viernes no iba a tener a nadie durmiendo.

El caso es que nos despedimos y sobre las 13:30 nos metimos en la Cepeda, toda la vía para nosotros. Solo otras dos cordadas escalando en la este, unos en Espejismo de Verano y otros en la Martínez-Somoano.

Volver a sentir el tacto de este pared después de tantos meses es una sensación indescriptible, un día perfecto, solos, buena temperatura,.... largo tras largo fuimos disfrutando cada agarre y cada movimiento de esta increíble vía, que no por haberla hechos varias veces nos aburre.


A las 18:00 h salimos por el Agujero y como teníamos todavía que volver a Gijón y Oviedo decidimos bajar directamente sin hacer cumbre. Pasamos de nuevo por el refugio para avisar a Sergio que habíamos llegado bien y de vuelta para el coche.

De camino a Oviedo, ya de noche, me voy con la mente relajada, cansado pero muy feliz, feliz de ser un privilegiado por poder disfrutar de este paraíso que son Los Picos.